sábado 6 de febrero de 2010

Pa'l sur'e

Y me voy po'.
Me voy.
Asi pá.
Me voy y punto.
Pero me voy contenta, ya no voy a cambiar el estado general, voy a mantenerlo.
Así de simple.
Espérame sur de Chile! Allá voy!

martes 26 de enero de 2010

Mata el alma y la envenena

Hace mucho tiempo dejó de ser dolor o pena, asi que concluyo que quizás es envidia. Envidia de saber que tu rehiciste tu vida una y mil veces, y yo ni siquiera lo intenté. Envidia de tu felicidad, esa felicidad que no he vuelto a sentir hasta ahora, y que secretamente añoro pero a la vez rechazo por temor.
Sí, te envidio.
Porque yo también merezco ser feliz.

jueves 14 de enero de 2010

Me voy

Cuando decidí que quería irme sin importar nada, ni con quién, ni adonde, sin un destino fijo, sólo con las ganas, fue ahí cuando me dí cuenta que te podía olvidar para siempre, que podía tener proyectos propios, individuales, que no incluyeran lo colectivo o el "nosotros", que podía ser la persona que soy, sin importar un alguien.

Y si no me voy, también.

martes 5 de enero de 2010

Sinsabores

Hoy fue uno de esos días en que me detuve a reflexionar el porqué tengo un blog y el porqué escribo de manera tan pública, por así decirlo. No tiene nada de público cuando en realidad contadas personas leen algo por acá porque, no sé si para bien o para mal, los supuestos destinatarios rara vez o nunca se asomaron por aquí. Entonces ahí está la respuesta, me escribo a mí misma. Y como me escribo a mi misma me puse a leer todo lo que me he escrito a mí misma, todo lo que hay aquí, y me di cuenta que ya había llegado a esa conclusión antes, obvio, era evidente. Siempre me he escrito a mí misma, para acordarme de mí misma, para recordar lo que sentí alguna vez, respecto a tantas cosas y situaciones. Y por eso mismo, una vez más, como acostumbro a hacerlo, borré un buen número de entradas. Con o sin ellas la historia aqui sigue siendo la misma, en el fondo, suprimí algunas cosas con sabor a nada, o quizás con demasiado sabor, pero que no merecían seguir aquí, así de simple. Por otro lado, me dió mucho gusto releer otras cosas, porque sostienen una carga emocional muy fuerte en cada una de sus líneas. Hoy ya no siento que me pueda expresar así, ya no lo logro. Me descubrí vacía, de manera literal y figurativa, y si existen otras, también.
Han sido días difíciles, y quizás por eso le eché una hojeada a "mí misma", porque a pesar de todo siempre estube en calma con respecto a las cosas que sucedieron y suceden a mi alrededor, el problema es que esa calma no funcionó ni funciona para las cosas que suceden en mí.

domingo 20 de diciembre de 2009

Lo hice.

Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande.

Aunque era solo yo la del nombre capicúa, tú fuiste mi Otto.

A veces extraño al Piloto.

viernes 4 de diciembre de 2009

Vacaciones

Otro verano. Lo esperaba con ansias, aún asumiendo sus desventajas. Mucho tiempo libre, gente que no se ve con la misma frecuencia, ya no existen las fotocopias y libros inventados para sacar dinero extra a los padres, planes y viajes que no se cumplen.
Menos mal que este verano no tengo ningún plan ni viaje por cumplir.

sábado 28 de noviembre de 2009

Sábado de Noviembre

La verdad no es que a mi me guste olvidarme de las cosas. En realidad nunca a ha sido mi postura, primero porque definitivamente no se puede forzar el olvido y segundo porque no se puede vivir sin recuerdos. Y no hablo solamente de los buenos recuerdos, que funcionan algo así como el motor esperanzador diario, sino que también de los viejos rencores, que siempre decido mantener frescos en mi mente, porque sí, porque no me olvido de nada, porque todo puede servir y ser reciclado, y claro que algunas veces lo he intentado por sanidad mental, pero ya asumí que las cosas funcionan de cualquiera manera menos la que uno espera, así que la moraleja es: ya no espero nada ni a nadie.